El Real Madrid selló hoy su clasificación a la final de la Liga al derrotar al Valencia Basket, por 84-90

Aparentemente recuperado del golpe de haber perdido el tercer encuentro sobre la bocina de la prórroga tras crellull-ayon-nocioni-valencia-efeer haberlo ganado con una canasta fuera de tiempo, el Valencia, liderado por el atrevido Guille Vives, saltó a la pista dispuesto a volver a llevar la iniciativa y lo logró gracias a su consistencia y a su buen porcentaje de tres puntos.

El Real Madrid logró evadirse del cargado ambiente de la Fonteta y decidió apostar por cargar el juego interior. El buen trabajo de Ayón y Felipe Reyes le permitió meterse en el partido pese a no estar tan acertado desde la línea de 6,75 (22-24, m.10).

La entrada en la pista de Sergio Rodríguez permitió al conjunto de Pablo Laso ampliar su repertorio. Sus penetraciones, además de puntos directos, dejaron las esquinas libres para tiros más cómodos de Nocioni y Carroll, que le dieron una pequeña ventaja (35-40, m.16).

Pero, impulsado por un valiente Lucic y por Dubljevic, el Valencia recuperó el timón del choque al hacerse con el control absoluto de la zona del Real Madrid, que tuvo que acortar el descanso del cerebral Reyes para asegurarse que el choque llegaba al intermedio igualado (49-47, m.20).

Vives volvió a poner en marcha a los locales nada más arrancar el tercer cuarto y el Valencia abrió una pequeña brecha (55-49, m. 23), pero el Madrid supo entrar en el choque y un pique entre Rudy Fernández y Rafa Martínez, al que señalaron una falta y una antideportiva seguidas, elevó en exceso las pulsaciones locales.

Los de Laso tuvieron más temple y en el duelo de defensas zonales que plantearon los técnicos supo encontrar mejores tiros, y con un parcial de 2-14 puso a prueba la dureza mental de los locales (64-70, m.29).

Ocho puntos consecutivos de Romain Sato permitieron al Valencia mantenerse en pie cuando el Real Madrid amenazó con romper el partido con una buena selección de tiro, pero el conjunto local discutió varias decisiones arbitrales en las que se sintió perjudicado y perdió el hilo del choque (77-86, m.34).

Sin fuerzas ya para poner en marcha un intento de remontada que incomodara a su rival, el Valencia no dejó de intentarlo, pero el Real Madrid, con un Nocioni discreto pero que apareció para neutralizar cada acelerón local, tuvo un final de partido más plácido que el resto de la serie.

Eso sí, el Valencia se ganó el orgullo de su afición, que le hizo volver a saludar a la pista cuando ya se había retirado y le despidió al grito de ‘campeones’.

EcoDiario.

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