Final en Madrid; se rechaza recurso de Boca Juniors

La Conmebol confirmó el jueves que la final del torneo regional entre Boca Juniors y River Plate se jugará en la capital española el 9 de diciembre.

El anuncio del presidente de la entidad rectora del fútbol sudamericano surgió luego que su Tribunal de Disciplina desestimó el reclamo de Boca para descalificar a River por los graves hechos de violencia que malograron el partido de vuelta en el estadio Monumental de Buenos Aires el fin de semana pasado.

“Encontramos en España la tranquilidad necesaria”, dijo Alejandro Domínguez, el titular de la Conmebol, al comparecer ante los medios en la sede situada en las afueras de Asunción.

Domínguez detalló que el partido será disputado en el estadio Santiago Bernabéu, a las 8:30 de la noche de España, y que las dos hinchadas de los clubes podrán presenciarlo en las tribunas del feudo del Real Madrid.

Horas antes, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez había expresado la disposición a que el país fuera sede del partido.

Camino a Argentina para la cumbre del G20, Sánchez consignó en su cuenta oficial de Twitter que “España está dispuesta a organizar la final”.

La Conmebol resolvió el martes sacar de Argentina el partido de vuelta, aduciendo razones de seguridad.

En su nota en Twitter, Sánchez indicó que los servicios de seguridad españoles “trabajan ya en el despliegue necesario para garantizar la seguridad del evento”.

El presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, calificó de una “gran noticia” la decisión de realizar el partido en Madrid.

Ofreció las instalaciones deportivas con las que cuenta la Federación, conocidas como Ciudad del Fútbol de Las Rozas, para que Boca y River puedan entrenarse.

“Sin duda estamos preparados. Es una gran noticia que hayamos recibido la confianza para acoger la celebración de este histórico partido, y haremos todos los esfuerzos que están a nuestro alcance para poder ofrecer tanto a Conmebol como a un país hermano como es Argentina unas condiciones óptimas para que disfruten de uno de los mejores partidos del mundo”, afirmó Rubiales.

El gran clásico argentino por el título de la Copa Libertadores, el partido soñado que no se pudo escenificar en Buenos Aires, encontró sede al otro lado del Atlántico: en Madrid.

Domínguez salió al cruce de los cuestionamientos de que la definición del máximo torneo a nivel de clubes del continente americano acabe en Europa. “No creo que jugar en España haga perder la esencia de la Copa Libertadores”, sentenció.

“Madrid es la décima ciudad más segura del mundo. Además, tiene la mayor comunidad argentina de Europa”, añadió.

Pero en las redes sociales llovieron críticas contra la decisión. El exarquero de la selección paraguaya José Luis Chilavert publicó dos mensajes en los que cuestionó la medida.

“No pueden jugar la final en Europa, defiendan la copa Libertadores de América, es el orgullo del futbol sudamericano. Al final van a ser los payasos del circo, liderado por la Corrupbol de Domínguez. Sean Serios”, escribió Chilavert en un tuit. “Y pensar que nos liberamos de España y en honor a los libertadores la copa llevaba su nombre. Curioso que se juega en España. Curioso no?”, planteó en otro.

Los dos clubes empataron 2-2 el 11 de noviembre, en el duelo de ida jugado en La Bombonera, la cancha de Boca.

Pero el sábado, hinchas del local River atacaron con piedras y palos el autobús que trasladaba al plantel de Boca en las inmediaciones del estadio Monumental. Al menos seis jugadores de Boca resultaron con heridas cortantes o fueron afectados al rociarse gas lacrimógeno.

El panel disciplinario de la Conmebol rechazó el reclamo de Boca que solicitó la descalificación de River y que se proclamara al Xeneize campeón.

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